Por norma general, a la mayoría de personas que preguntemos qué es una milonga nos contestarán que un engaño, invención, o mentira. Sin embargo, si la pregunta ha recaído en un tanguero la respuesta será bien distinta: una milonga es un lugar donde la gente se reúne a bailar tango. Existen en Madrid milongas suficientes para poder disfrutar de este estilo de baile casi todos los días de la semana, muy en especial en Casa de Guadalajara, cuya sede se encuentra en pleno centro de Madrid y que se ha convertido en la casa del tango de la capital. Allí nació hace apenas un mes una nueva milonga,La Mimosa, que lleva camino de convertirse en la cita ineludible de los jueves para los tangueros de la capital.
Leo y Campa son los dos jóvenes promotores de esta nueva milonga, cuyo nombre, como nos informaban al comienzo del evento, no es casual: busca ser mimosa y los detalles están mimados para ello. La iluminación de la sala, los caramelos en las mesas y la cuidada selección de tangos crean un ambiente que ellos definen como “cariñoso, amistoso, juguetón y sin formalismos”. Alejada de los protocolos de las milongas argentinas,La Mimosa tiene un público dispar en cuanto a edades, vestimenta y niveles de baile que, sin embargo, se vuelve homogéneo en cuanto comienza a sonar el tango y los participantes saltan a la pista de baile. Parte de la culpa la tiene Leo, encargado de la música de la milonga: “la idea es cuidar a la gente y propiciar que se diviertan, que invite a salir a bailar. Por eso los tangos que elijo intento que sean así: divertidos y con temática mimosa”. Esta idea trasciende incluso en las cortinas, interludios de música ligera cada dos o tres tangos, para los cuales la canción elegida en la mayoría de las ocasiones era 'Love me do', de The Beatles.
Aparte de los sorteos tradicionales que acostumbran a realizarse en las milongas de Casa de Guadalajara, cuyos premios incluyen entradas para otras milongas y una cena para dos personas, Leo y Campa han incluído un nuevo concurso: el sorteo tempranero, en el que sólo participan las personas que lleguen en la primera hora del evento y se propicia así que haya ambiente desde el inicio de éste.
El tango en Madrid goza de buena salud y en los últimos cinco años ha dado un importante salto en cantidad y calidad: “cada vez hay más gente bailando, más diversa y con un espectro de edades más amplio. Eso está ayudando a que se pierda, por suerte, el estereotipo de tanguero con la rosa entre los dientes”, afirma Leo minutos antes de comenzar su selección musical. Es el momento de buscar pareja, pronto habrá que bailar.



